
El lunes 15 de diciembre Andreu Martín, autor de la serie del detective Flanagan, visitó el IES Mediterráneo de Cartagena para presentar su libro “Chats”, primero de los tres finalistas del nuevo “Premio Hache de Literatura Juvenil” del Ayuntamiento de Cartagena, para lectores de 12 a 15 años. Lo presentó el profesor de Lengua y Literatura Juan de Dios García, del IES “Las Salinas” del Mar Menor de La Manga.
Rodeado de 150 alumnos, miembros de los 25 comités del instituto, el autor habló de cómo se metió en el mundo del chat, de la mano de su hija de 15 años, y decidió que había que hablar de los peligros de ese mundo. Con un lenguaje totalmente adaptado a la realidad de los jóvenes en ese espacio tan atractivo y peligroso a la vez, nos cuenta la historia de Eva y Supermask, como ejemplo de lo que puede pasar si crees real lo virtual.
Nos habló de las buenas y las malas historias; las primeras son las que nos advierten de los peligros de la vida –como “Caperucita Roja”-; las segundas aquellas que invitan a aguantar el dolor y los malos tratos y a esperar al “hada buena” que nos solucione los problemas –como “Cenicienta”.
Contestó a las preguntas de los alumnos sobre la gestación del libro, sus primeras obras y su próximo libro “Gen”, esta vez ambientado en el mundo de los videojuegos.
Por último el autor firmó los ejemplares de su libro a los alumnos que se lo pidieron.
Resultó un encuentro muy agradable y dinámico. Nos quedamos a la espera de los dos siguientes, que tendrán lugar en febrero de 2009.
Internet, el acoso escolar, las relaciones entre padres e hijos y las redes de pederastia configuran la trama de la novela.
Eva había dicho que iba a hacer los deberes, pero tras una hora encerrada en el estudio, su madre la encuentra hablando por el Messenger con cinco o seis conversaciones abiertas, entre ellas la de Supermask. Y empieza la bronca de cada día, pero Eva no lo puede evitar. En el instituto, Elisenda y sus amigas las Tiburonas le hacen la vida imposible, y todo el mundo la ignora, incluido Ernesto. En cambio, en la red todo es distinto, porque en los chats encuentra la válvula de escape que necesita, y es querida y popular. Todavía no es consciente de los peligros que le esperan.
